Me gusta el revolucionario que a cada instante, no dice que lo es, me gusta el revolucionario que habla por la calle del medio, me gusta el revolucionario humilde en las palabras, sencillo en su vestir, noble en sus planteamientos, solidario en su andar; me gusta el revolucionario que dice siempre la verdad, que no es político de oficioso proceder, que respeta la palabra contraria, la evalúa y dice la suya, me gusta el revolucionario de todos los días, de cada instante, de cada momento, que siempre está allí cuando se le requiere, me gusta el revolucionario de siempre.
Me gusta el revolucionario que escribe y actúa, el que dice las cosas que aplica; me gusta el revolucionario desprendido de lo material, el que hace del espíritu lo que lleva en el alma y el corazón, me gusta el revolucionario que llora ante la injusticia, me gusta el revolucionario que actúa por amor al prójimo, me gusta el revolucionario que es atento, que sabe escuchar, que no calla a los demás.
Me gusta el revolucionario cuyo perfil se parezca a la revolución, que no siga hombres y reconozca el liderazgo, me gusta el revolucionario que se opone tenaz y consecuentemente al imperialismo, me gusta el revolucionario que no sea mezquino ni egoísta, me gusta el revolucionario que ame a los niños y a las niñas, que respete a los viejos; me gusta el revolucionario que acepte a los homosexuales de ambos sexos, me gusta el revolucionario que no le teme a las palabras ofensivas e hirientes; me gusta el revolucionario que respete el trabajo de los demás, que no subestime el trabajo creador, me gusta el revolucionario que ignora al opositor sistémico, me gusta el revolucionario que agrega contenido a la discusión.
Me gusta el revolucionario que lee a Mario Benedetti, me gusta el revolucionario que le gusta la gente, que es sincero, que recoja de Aquiles Nazoa la patria es una escuela; me gusta el revolucionario que hace ejemplo del Che, me gusta el revolucionario que reconoce el papel de Fidel en su lucha antiimperialista, me gusta el revolucionario que rodilla en tierra, jura defender la Revolución Bolivariana y universal; me gusta el revolucionario que no se amedrenta ante las dificultades, me gusta el revolucionario que sabe que toda revolución no está a la vuelta de la esquina, me gusta el revolucionario cuya sola presencia inspira amor y fraternidad, me gusta el revolucionario que no cae en provocaciones y evoca la paciencia en la lucha; me gusta el revolucionario que nos enseña el final luego de la luz del túnel.
Me gusta el revolucionario que ama y comprende la poesía, la poesía revolucionaria, el arte como expresión de libertad plena del hombre y mujer nuevos, me gusta el revolucionario que interpreta la letra de Alí Primera, de Victor Jara y de todo cantor que le escriba a la vida y al humanismo; me gusta el revolucionario que se inspira cuando dice abajo el tener viva el ser; me gusta el revolucionario que defiende con pasión sin sectarismo el proceso bolivariano en el mundo.
Me gusta el bolivariano que suprime el ser burgués de sus entrañas, me gusta el revolucionario que ama a su país por encima de todas las cosas, que lo defiende en el exterior, me gusta el revolucionario que realza el valor de la mujer, me gusta el revolucionario que ama a sus libertadores, me gusta el revolucionario que no se vende por cuatro monedas; me gusta el revolucionario que no juzga sino corrige, en fin me gusta el revolucionario que haga la revolución todos los días del mundo.
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